Descifra el enigma: cuánto cuesta tu tarjeta

Revelar los secretos que oculta tu tarjeta de crédito es fundamental para un espía, pues sólo así podrás resolver tus misiones futuras sin dejar rastro negativo en tu historial crediticio.

Como si se tratará de una clave cifrada, revelar todos los secretos de tu tarjeta de crédito es todo un reto y descubrir cuál es el costo de tenerla te puede ahorrar muchos problemas en el futuro.

Lo primero que debes saber es que el precio de estas está determinado desde el principio y conforme acumulas experiencia crediticia este puede ir bajando. Las comisiones, la tasa de interés, la anualidad y todas esas cosas son algo que no debes olvidar nunca.

2.1. Conoce lo que vas a pagar por tu tarjeta

Además de no cargar efectivo y todas las promociones a las que tienes acceso, una de las ventajas de ser un agente secreto y cargar una tarjeta de crédito es que mantienes el control de tus gastos. ¿No lo crees? Piénsalo bien, es probable que gastes menos que cuando sólo tienes efectivo y se te antoja cuanta cosa ves en la calle.

Con tu tarjeta es más fácil saber cómo y en qué gastas, basta con que revises tu estado de cuenta, que es como el ticket que te dan en el súper y en el que se desglosa la información de todo lo que pagaste con tu tarjeta a lo largo del mes.

Y aunque al principio puede parecer confuso, es recomendable que revises con mayor detenimiento tu estado de cuenta y no te quedes sólo con el monto a pagar, pues estar consciente de cómo usas tu tarjeta permite llevar un manejo responsable de tus gastos.

2.2. Aprende a leer tu estado de cuenta

En tu estado de cuenta encontrarás todo lo referente a tu tarjeta: número de cuenta, fechas, saldo anterior, saldo actual, disposiciones, comisiones y sí, el desglose de tus gastos.

Dependiendo de qué banco sea tu tarjeta es como se verá tu estado de cuenta, pero todos tienen la siguiente información:

Fecha límite de pago: Es el último día que tienes para pagar antes de que te cobren comisión.
Número de tarjeta: Son los números que están al frente de tu tarjeta. Revisa que no haya errores.
RFC: Es tu número de registro federal de contribuyentes, lo obtienes al darte de alta en el SAT.

Después, y ahora sí, aparece cuánto y en qué gastaste durante ese mes. Lo primero que encontrarás es el resumen de tu cuenta hasta el corte pasado y se divide así:

Saldo anterior: Es el saldo final que tuviste durante tu anterior fecha de corte, o sea hace poco más de un mes.

Eso te lo desglosan en compras y/o disposiciones, que muestra el total de lo que pagaste con tu tarjeta. También aparece cuánto te cobraron por concepto de comisiones e intereses (Tranquilo, recuerda que aparecerá en ceros si has hecho tus pagos a tiempo) e IVA, que es el impuesto del 16% sobre las comisiones. También aparece el pago que hiciste el mes pasado para cubrir ese saldo.

2.3. ¿Pago mínimo? No caigas en la trampa

Cuando hablamos de pagos todos preferimos hacerlos en pequeñas cuotas, porque así nuestro bolsillo se ve menos afectado. Pues ese un error que un agente secreto como tú no puede permitirse, pues te hará tirar tu dinero en intereses.

¿Te has preguntado por qué los bancos y las tiendas departamentales te dejan pagar “en abonos chiquitos”?

A esos pagos se les conoce como pago mínimo y es la cantidad más pequeña que puedes abonar a tu cuenta sin que se generen cargos por atraso.

Pero no te conviene. Más o menos un 80% de ese pago mínimo está enfocado en pagar intereses, comisiones y otros conceptos en el banco. Así que el 20% restante es lo único que se abona a tu cuenta.

En cambio, cuando te conviertes en cliente totalero, no arrastras deudas ni acumulas intereses. Sólo tienes que pagar el total de tu saldo mensual y listo, vas a la lista de buenos clientes de tu banco.